Vientos de intriga (José Calvo Poyato)

Portada - Vientos de intrigaResulta complicado a veces no dejarse llevar por los prejuicios a la hora de valorar un libro, sobre todo si en lugar de leerlo nos limitamos a juzgarlo por la portada o por el título. Mea culpa. A ello por otra parte nos obliga el actual mercado literario, que con su magnífica maquinaria de best-sellers inunda sin piedad hasta el más humilde kiosko de barrio. En la portada, como no, la imagen de siempre; la foto de época, el castillo y las brumas, la espada del templario, el manuscrito indescifrable, la estatua renacentista, el cuadro misterioso, el escudo espartano. Algo que recuerde a ese libro que tan elevadas cifras de ventas alcanzó hace 5 años y que resultó traducido, nada más y nada menos, que a 44 idiomas. Casi como el Windows. No es de justicia sin embargo generalizar alegremente. A los que realmente gustan de novelas históricas sin aderezos esotéricos les pido olvidar la portada y el título de este libro.

“Vientos de intriga” narra con absoluto rigor los hechos acontecidos en torno al famoso día en que el pueblo español decidió pararle los pies al invasor francés. Los sucesos del Escorial, el motín de Aranjuez y el Dos de mayo conforman las 3 partes en que se divide la obra, y que con un estilo rápido, sencillo y ameno nos sumerge de lleno en los meses precedentes al día de la sublevación. Es de agradecer el lenguaje empleado por Calvo Poyato, que evita inundar el texto de términos desconocidos, obligando así al lector a tener cerca el diccionario. Eso aquí no ocurre, facilitando enormemente la agilidad de la trama. Otro punto a favor de la novela, característica que se repite además en otras obras del autor y que a mí me fascina, es la inclusión de algún pasaje relacionado con el oficio más antiguo del mundo. Recomiendo prestar especial atención al llamado lunes de aguas.

No se trata de un libro de historia. Ya he dicho anteriormente que el libro encaja perfectamente dentro del género de la novela histórica. Aparte de Carlos IV, María Luisa de Parma, Fernando VII, Manuel Godoy y Napoleón Bonaparte, aparecen otros personajes ficticios que, comportándose como cabe esperar de ellos y sin hacer cosas raras (los curas no son expertos en artes marciales), nos ayudan a deambular por el Madrid de Moratín sin ceñirnos únicamente a lo histórico. Las tertulias del mesón El Antillano nos acercan al pueblo y nos ayudan a entender los sentimientos que provocaron la guerra de independencia. Existe por tanto un equilibrio entre historia y acción.

Del 2 de mayo se han escrito muchas cosas. Lo que tal vez diferencie a Vientos de intriga de sus homólogas sea la sencillez y humildad con que está escrita, sin caer en grandes pretensiones. La Historia es algo que a todos nos pertenece por igual y debiera ser puesta, como aquí sucede, al alcance de cualquiera.

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