Artículos (Francisco Mora Guerrero)

Francisco Mora Guerrero resultó ser uno de los mejores amigos de mi abuelo. También lo fue de mi padre, quien a menudo me ha referido la magnitud de la cultura de este hombre, su asombrosa y ejemplar sencillez, su intachable e insobornable integridad. Antes de hablar y soltar los perros, infórmate sobre aquello que vayas a criticar. Sólo la verdad hace que la empuñadura no tiemble antes del ataque, y que nadie la haga temblar; serán otros los que tiemblen, como hacía él. Y entonces mi padre me contaba la vez en que, reunido en un bar con su amigo Paco Mora, hizo aparición cierto capellán amigo de meter el miedo en el cuerpo a los temerosos de Dios. Tras un breve desencuentro verbal, cosa habitual entre Paco y aquellos que empuñan verdades a medias por donde más les conviene, trató nuestro clérigo de empequeñecer la sombra de su adversario. “Debiera usted de leer más la Biblia”, dijo tras citar un pasaje lapidario. El señor Mora le respondió con otra pregunta: “¿A cuál se refiere usted padre, a la cristiana, a la hebrea, a la septuaginta, a la anglicana, a la protestante, tal vez al Corán? Se lo pregunto más que nada, porque las he leído todas, y eso que usted ha dicho antes no viene reflejado en ninguna de ellas”. Le explicó a continuación al cura el verdadero sentido de la cita bíblica que éste había pronunciado, limpiándola de polvo y paja, mostrando el auténtico versículo a todos los oyentes reunidos en torno a la discusión. Y viendo que allí no iba a encontrar la paz que ofrecen fácilmente los manipulados, abandonó presto monseñor aquel recodo de bebedores y hombres que leen biblias. Con viento fresco se fue el amigo de los sermones y los altares. Y 30 años después así me lo cuenta mi padre, esta y otras historias que me han permitido tener una perspectiva, más privilegiada sin duda, a la hora de leer los artículos de Francisco Mora Guerrero.

“Artículos” reúne una completa colección de inquietudes, anhelos y denuncias. Escritos en su mayoría desde Bogotá por Don Francisco Mora, elisano autodidacta, giran en torno a los temas que obsesionaron al autor a lo largo de su vida: la falta de bibliotecas y otros espacios para la cultura en su pueblo, el caciquismo, el abuso de poder y la hipocresía de los estamentos más clasistas y conservadores, un proyecto para construir una plaza de toros, y la creciente desvirtuación de la santería, de la que siempre fue ferviente seguidor.

Infatigable defensor del acceso libre y gratuito a la educación, trató de publicar sus artículos en la revista LUCERIA, allá por los años 70, pero los dirigentes de la publicación rara vez lo hicieron dado el carácter diáfano e inconformista de sus escritos, en los que no dudaba en denunciar cualquier injusticia o inmoralidad, las cuales abundaban -y abundan- por aquel entonces en la ciudad de Lucena. A lo largo del libro queda patente la extensa e inabarcable cultura del autor, resultado de interminables horas de lectura en su propia biblioteca, una de las mayores y mejores de la subbética, aún conservada en la actualidad por uno de sus hijos.

Cuando Paco Mora murió yo tenía 2 o 3 años a lo sumo. Murió joven, no se si alcanzó los 60 años de edad, pero no me cabe la menor duda de que plumas así no abundan, capaces de hacer callar hasta los curas, y que pérdidas de este calibre resultan irremplazables. Me hubiera gustado conocerlo, ya lo creo.

2 respuesta a “Artículos (Francisco Mora Guerrero)”

  1. esto le escribiste hace mas de un año. yo por casualidad lo leo ahora. eres el nieto de Juan verdad?. mi mas profundo agradecimiento y gratitud por este articulo. yo tambien era pequeño cuando mi padre murio. ambos perdimos la oportunidad de conocerlo mejor. me alegro que el libro Articulo te haya gustado. muchas gracias.

    1. Hola Paco. Si, escribí la reseña hace ya algún tiempo. La verdad es que por lo que me comentaban mi abuelo y mi padre debió ser un hombre ejemplar en muchos sentidos. Una pena que nos dejara tan pronto, y una suerte al mismo tiempo que nos haya dejado estos testimonios y artículos tan interesantes, algunos de los cuales pueden aplicarse perfectamente a la actualidad. Las gracias debemos dárselas a tu padre por ser como fue y por este maravilloso legado.

      Un abrazo!

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